Nuestra licencia libre

En el anterior post, hablábamos sobre los tipos de licencias libres, sobre todo basados en Creative Commons, y también de su versatilidad y modularidad; esto es, se pueden combinar diferentes atribuciones como BY, SA, NC, etc para crear una licencia totalmente a gusto del consumidor. En este post vamos a contaros cual es la licencia que utilizamos para publicar nuestra música en Anima Adversa.

En nuestro caso, hemos optado por una licencia Creative Commons BY-NC-ND. Esto significa licencia con Atribución, No Comercial y Sin Derivados.  Esto significa que nuestra obra puede ser distribuida a quien se quiera sin pedir permiso, siempre que se cite que somos los autores, no se modifique sin nuestro consentimiento y no se haga una explotación comercial no autorizada.

Normalmente, la Atribución va implícita en casi todas las licencias. En un trabajo artístico, el autor es, más que nada, el padre de la obra, es fruto de un trabajo y una inspiración que no tienen por qué ser directamente proporcionales. Igual que un hijo lleva los apellidos de los padres, para poder identificarlo correctamente, es justo que una obra artística lleve el apellido de sus artistas, de modo que pueda ser identificado correctamente, tanto a efectos legales, como a efectos sentimentales.

El caso de Sin Derivados, aunque es justificado, puede ser un poco más escabroso. Hace poco que Pink Floyd se negaban a que EMI vendiese diferentes temas de sus discos sueltos, puesto que estos eran parte de un todo, y la obra solo tenía sentido si todos estaban juntos. Igual que para nosotros, después de todo el trabajo (que pronto os contaremos) de composición, arreglos, reestructuración y armonización de nuestras canciones, que un tercero tome dicho trabajo, lo modifique y lo publique, y, si tiene más medios, pueda sacarle mucho más partido económico y se enriquezca, no nos parece justo para el trabajo que hemos realizado. Es por ello que no se permiten derivados no autorizados de nuestras obras.

El caso de la licencia No Comercial es el más sencillo de explicar. Si nosotros no cobramos por nuestras obras, ¿por qué alguien va a enriquecerse a nuestra costa? Por ahora hemos renunciado a discográficas precisamente para tener todo el control sobre nuestro trabajo, y permitir que siga siendo de libre descarga y que llegue a más y más gente. Solo se puede cobrar por nuestras obras en los sitios autorizados por nosotros (iTunes, Amazon, etc), como es normal.

Con respecto a esto, vamos a intentar hacer un movimiento más, para aparecer en Spotify, aunque por ahora es difícil aparecer si no formas parte de una discográfica. Conscientes de la cantidad de gente que utiliza este servicio, es importante que estemos también presentes en el mismo (aunque en grandes alternativas como Grooveshark ya estamos).

Introducir una respuesta


+ ocho = 14